El canicross o txakurkros es mucho más que correr tirado por tu perro. La compenetración que requiere esta disciplina que deriva del mushing ayuda a crear un fuerte vínculo entre el perro y el guía, lo que repercute en la obediencia, la socialización, la superación de miedos y, sobre todo, en la estabilidad emocional de nuestro compañero de carreras.
Correr con un perro es una cosa. El canicross, es otra. Es necesario entrenar, trabajar la obediencia, la estabilidad emocional, aprender a escuchar y a entender al perro, aprender sobre nutrición, biomecánica canina, el reglamento de esta disciplina deportiva, el material correcto para llevarlo a cabo, y sobre todo cuándo, cómo y por dónde correr. Y para eso existimos los clubes deportivos: para guiaros, y resolveros las dudas.
Y principalmente, porque el canicross es un deporte de equipo, y de manada.