El trabajo con perros de rescate se lleva a cabo en situaciones límite, tras una avalancha, una riada o un terremoto. El perro es entrenado para ser capaz de detectar presencia humana bajo los escombros, entre el lodo o en grandes espacios abiertos. Y entrena durante años, para estar siempre preparado, para ser cada vez mejor.


Entrenar con tu perro en el club de rescate Amarok es vivir junto a él toda una aventura, formar con él el mejor de los equipos, trabajar para superaros cada día. Y quién sabe si algún día, poder obtener la mayor de las recompensas: Salvar una vida.